CAPACITACIONES Y PROTOCOLO CONTRA LA VIOLENCIA EN LA AAT

Una deuda que empieza a saldarse: el tenis femenino tiene programa de desarrollo

13 de agosto de 2020 - 19:11 hs  |  Por Luty Gargini

Con la llegada de históricas como Florencia Labat, Mercedes Paz y Florencia Molinero a la nueva gestión, los reclamos de la última generación de tenistas comenzaron a traducirse en políticas concretas. Hablamos al respecto con Emma Kiernan, referenta de la camada más joven, y con Nadia Podoroska, flamante semifinalista de Roland Garros.
En mayo de 2018 la Asociación Argentina de Tenis renovó su cúpula. Tras imponerse sobre la fórmula encabezada por José Luis Clerc, con Agustín Calleri al frente y una lista de ex tenistas del femenino y masculino acompañando, la nueva gestión inició su camino con varios cambios en mente.
 
Paralelamente a la renovación dirigencial, los reclamos de las tenistas se hacían escuchar. Agrupadas y organizadas en el espacio que denominaron “Tenis Femenino Argentino”, salieron a las redes con el HT #YoApoyoAlTenisFemenino y lograron visibilizar la situación crítica de su disciplina.

Si bien en todos los niveles del deporte hay deudas y pendientes hace tiempo, situación en la que además las crisis económicas tampoco ayudan, es indiscutible que cuando se trata de las disciplinas de mujeres, la brecha y la urgencia se amplían mucho más.
   
Entre las principales demandas del colectivo de mujeres tenistas se encontraban la necesidad de contar con más torneos para poder sumar en el ranking, mayor apoyo económico y seguimiento institucional para las atletas en formación.
 
Una de las referentes de este grupo de jóvenes deportistas es Emma Kiernan. “Somos muchas las mujeres que juegan bien al tenis y tienen talento. La falta de tenistas argentinas en el top 100 no es por falta de aptitudes sino por falta de oportunidades”, expresaba a inicios del 2019, haciéndose eco de un reclamo que era colectivo.
 
“Hay que hacer una reestructura de base. Es una de las áreas que más nos preocupa “, decía meses más tarde Mariano Zabaleta, actual vicepresidente de la AAT. Con el tiempo, y de la mano de la inclusión de históricas del tenis en la nueva dirigencia, los pedidos comenzaron a ser escuchados. “Este nuevo grupo impulsó un Plan Integral de Tenis Femenino, cuyas principales medidas son entrenamientos con equipos especializados en tenis internacional, mayor cantidad de competencias profesionales en el país y mejoras en la gestión de la Fed Cup, entre otras”, nos cuenta Emma.

 

 

Otra gran referenta del tenis femenino de nuestro país es Nadia Podoroska. Ganadora de la medalla de oro en los Panamericanos de Lima 2019 y clasificada a los Juegos Olímpicos de Tokio, charló desde Europa con DEPORTV: “Creo que el programa de la Asociación para desarrollar el tenis femenino es completamente necesario. De hecho, tuve la oportunidad de participar en una de las primeras reuniones que se hizo durante la cuarentena. Hay muchas carencias, así me parece muy bueno que la AAT lo considere para que salgamos de esta crisis”.
 
Tal como cuenta la rosarina, las jóvenes de la última generación están siendo escuchadas e incluidas como parte de los cambios que intenta impulsar la Asociación. En ese sentido, otro de los pasos claves y complementarios para ese fin, fue la creación de la Comisión de Género, a cargo de Alejandra Castiñeira de Dios e integrada por ex tenistas de renombre como Florencia Labat, Mercedes Paz y Florencia Molinero.
 
Según explican desde la institución, "el área está compuesta por mujeres que se ocupan de pensar y llevar a cabo proyectos con especial foco en género, trabajando además en conjunto con el Comité Olímpico". Entre esas mujeres convocadas a ser parte, se encuentra Emma.


Fed Cup 1995: Gabriela Sabatini, Mercedes Paz, Florencia Labat, Inés Gorrochategui y Patricia Tarabini.


A principio de año, Kiernan y sus colegas con las que venían traccionando los reclamos desde 2019, se acercaron a Martín Vassallo Argüello - Director Ejecutivo de la AAT - para proponerle una capacitación en género y un protocolo de acción institucional contra la violencia. Y recibieron una respuesta favorable. “Ayudó el motor que tuvimos nosotras como jugadoras y esta necesidad de tener políticas para construir un ambiente seguro y libre de violencia y discriminación”, dice. Según la tenista de 19 años, el cambio tiene que ser integral y no enfocarse en lo estrictamente deportivo: “Tiene que haber una igualdad oportunidades real, una visión diferente del deporte femenino en la que los clubes sean un lugar seguro para las nenas y para todas las tenistas”.
 
Podoroska piensa en la misma línea: “Estas acciones hablan de que hay conciencia sobre las desigualdades que tenemos las mujeres para jugar nuestro deporte”, dijo desde el Viejo Continente, donde se encuentra entrenando y compitiendo. Este desarraigo momentáneo no le permite involucrarse activamente, aunque es uno de sus planes a futuro: “Hoy en día lo estoy haciendo desde un lado que no me demande tiempo o energía que tengo que abocar en torneos o prácticas. Es necesario que todos y todas nos involucremos porque somos parte de este cambio, pero lamentablemente hoy en día estoy muy enfocada en mi carrera”.
 
Y tiene lógica. Teniendo en cuenta la falta de recursos y oportunidades con las que cuentan la mayoría de las tenistas argentinas, aquellas que logran acceder a competencias internacionales aprovechan el momento. Para la rosarina, de todas maneras, esto no es un problema exclusivo de nuestro país, sino regional: “Hoy en día en Sudamérica hay muy pocos torneos, eso nos obliga a venirnos a Europa o Estados Unidos, lo cual implica muchos gastos. Además, no es lo mismo competir lejos de tu casa. Estaría bueno que haya más torneos en la región”.



Otro eje, junto con las capacitaciones de género para la Asociación, federaciones y clubes, es la implementación del Protocolo para la prevención de situaciones de abuso, agresión o acoso de tipo sexual realizadas por personas de la entidad deportiva o ajenas a ella, basado en herramientas que permitan identificar y orientar ante casos de violencia de género en el ámbito de trabajo. El rol del a AAT, en este caso, sería el de nexo con los recursos legales que ya están vigentes en Argentina para hacerlos intervenir en el espacio deportivo.
 
“Creo que todos estos proyectos están acompañados por una fuerte toma de consciencia en el país. Si bien el tenis le dedica un gran espacio al tenis femenino, no está exento de muchas situaciones que vivimos las mujeres. Estamos expuestas desde muy jóvenes, viajando solas o con un entrenador masculino sin capacitación en género. También a veces nos tenemos que quedar solas en los clubes. O siendo del interior, algunas tienen que venir a vivir a Buenos Aires sin estar protegidas por las instituciones”, reflexiona Emma.
 
Para ella, es fundamental que las jugadoras hayan sido involucradas en esta construcción: “Me parece que nadie conoce tanto la realidad de las atletas como nosotras mismas. Por eso es tan importante escuchar a las mujeres afectadas en estos casos. Y me parece clave que jugadoras como Nadia, que tal vez tienen más acceso a medios o tienen una voz más fuerte en la sociedad, visibilicen todas las cuestiones y se conviertan en referentas que abran el camino”.
 
Podoroska, que sabe que su situación es más favorable que la de la gran mayoría de las tenistas, se hace cargo de la realidad y la pone en palabras: “Hoy yo me encuentro en una buena posición y, aun así, se me hace difícil conseguir patrocinadores y sponsors. No me quiero imaginar cómo es para una chica que no tiene ni siquiera ranking o que recién está empezando”.
 
Es que, además, este deporte está cambiando a nivel global, tanto en lo físico como en lo táctico. Para ella, a la hora de salir a la cancha, es importante contar con herramientas variadas para poder plantear estrategias. Y para eso son claves los programas de entrenamiento enfocados en la competencia internacional, como el que propone el nuevo plan de desarrollo de la AAT. “Hay jugadoras de diversas condiciones físicas. De hecho, en el Top Ten hay dos jugadoras que tienen cerca de 20 años que son ‘chiquitas’ físicamente, pero, a la vez tienen un juego muy agresivo con muchas variantes”, nos explica.
 
Y, para terminar, suma otra perspectiva a la hora de valorar la importancia del desarrollo del tenis femenino. Sobre todo, para no quedar rezagadas frente al cambio de paradigma que está viviendo la disciplina: “Yo veo que se va haciendo cada vez más atractiva. Años atrás dominaban las jugadoras del Este, que se caracterizan por tener mucha fuerza y potencia, los puntos eran cortos. Hoy vemos un juego con más intercambio de pelota que lo hace muy atractivo en comparación a los hombres, en el que por ahí se ganan muchos puntos con el servicio”.
 
Las palabras de Podoroska, semifinalista de Roland Garrós, cobra más sentido con la última reflexión de Emma: “En el deporte, donde no hay estructuras que le den las mismas oportunidades a las ramas femeninas y masculinas, las mujeres que sí llegan tienen que entender su responsabilidad como actoras sociales, como una excepción a la regla, y construir una base para que más jugadoras puedan llegar a esos espacios”.

 

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