UNA HISTORIA DETRÁS DE LA QUE HIZO HISTORIA

¿Por qué Maca Sánchez señala al cielo?

26 de septiembre de 2019 - 11:48 hs  |  Luty Gargini

La principal impulsora de la profesionalización del fútbol femenino en Argentina pudo volver a hacer lo que más le gusta, luego de pasar 9 meses afuera de las canchas contra su voluntad. Y lo hizo con dos goles y un triunfo a puro desahogo. Un momento que marcó un antes y un después en su carrera y un momento para recordar a quienes la marcaron a ella.
Foto: Facundo Suárez

Foto: Facundo Suárez

El martes, en la cancha de Lanús, Macarena Sánchez debutó en San Lorenzo y volvió al lugar del que nunca debería haber sido apartada, menos de la manera en que la obligaron a hacerlo. Sin embargo, ella logró torcer la historia y con eso, la de todas sus compañeras y colegas.

En diciembre del año pasado le patearon la pelota afuera del estadio, al dejarla sin club a mitad del torneo. Maca la recuperó, la puso otra vez en juego y la reconvirtió en un símbolo de la igualdad de oportunidades. Gracias a su decisión de arriesgarse por lo que creía justo, las futbolistas están empezando a ser miradas como lo que realmente son: trabajadoras del deporte.

Y todo ese esfuerzo tuvo doble recompensa en su partido como primera jugadora profesional en la historia del fútbol argentino. El primer gol llegó a los 4 minutos del primer tiempo. Un centro que cayó desde la izquierda la encontró en el momento y en el lugar justo, algo que parece ser un signo en su vida, para empujar la pelota adentro del arco y comenzar así su desahogo. Luego del abrazo de sus compañeras vino un festejo que al final cobraría otro sentido: dedos arriba y mirada al cielo.

En el segundo tiempo, la imagen se repetiría: después de convertir su segundo tanto -el tercero de Las Santitas, que terminarían ganando 3-1-, Maca nuevamente apuntó hacia arriba. Y una vez finalizado el encuentro, la delantera renovó el homenaje: "Se lo dedico a mi familia. Y a mi abuelo que desde chica me dijo siempre que iba a ser mi representante. No pudo ser pero siempre lo vivió así", le contó emocionada al sitio futfemprof.com.



Julio Alberto Jeanney, "Toto" como lo bautizó una de las hermanas Sánchez, era abogado, trabajó como periodista y fue profesor del Colegio Comercial en Santa Fe. "Cuando íbamos a visitarlo le hacíamos dibujos y los pegaba todos en la heladera. Guardaba todo eso. Y también sus libros de la facultad. Sabía mucho de cualquier tema, de lo que le preguntaras" cuenta Maca. "Entre nosotros hablábamos mucho de deporte. Siempre decía que era mi representante, un poco en chiste. La primera camiseta que me regalaron, la del primer torneo que ganamos en AFA con UAI Urquiza, se la regalé a él. Y la primera camiseta de la primera copa libertadores también".

Todos los domingos llegaban los diarios a la casa de Julio. Pedía varios. Clarín, La Nacion, Diario UNO y El Litoral. Y se los dejaban en la ventana. Toto no solo los leía completos sino que reservaba las secciones de deportes para su nieta. "Nos tomábamos unos mates mientras yo leía y comentábamos las noticias deportivas. Recuerdo haber hablado con él sobre Lucas Alario, cuando recién empezaba en Colón. Yo le decía que no me convencía mucho, y él me decía que era un gran jugador y que había que darle tiempo. Tan sabio jajaja", recuerda la delantera de San Lorenzo.



Julio era de Unión pero, como todo periodista de aquellos tiempos, no contaba de qué club era hincha. En Santa Fe, eso era un problema: la cuestión era no quedar asociado al Tatengue ni al Sabalero. Prefería decir que era de Boca y le gustaba mantener ese secreto. Lo sostuvo incluso estando retirado. Sin embargo, en la casa de los Sánchez Jeanney conocían la verdad y como allí casi todos hinchan por Colón, disfrutaban haciéndole bromas al respecto.

Maca vive y respira fútbol desde que es muy chiquita pero esa pasión no era lo único que la unía a su abuelo. La lucha y el compromiso social también son una cuestión de familia. "Le encantaba hablar de historia argentina, de política. Yo además siempre me interesaba por la suya porque fue periodista en la época de la dictadura y vivió muchas cosas. Tenía diarios guardados de esa época y me los mostraba" relata. Y agrega "Cuando éramos más chicas nos llevaba a mis hermanas, a mis primos y a mi a la escuela Bustamante, que quedaba a la vuelta de su casa. A veces nos llevaba él y a veces mi abuela."

Julio Alberto falleció el 27 de octubre del 2017 pero vive siempre presente en su familia y en todos los que lo conocieron. "En Santa Fe todos lo querían. Siempre nos cruzábamos con alguien que le mandaba saludos a 'Beto'. Así le decían los demás", cuenta . "Tengo los mejores recuerdos. La mejor infancia".

Para soñar libremente con ser futbolista, Maca lo tuvo a Toto. Y las niñas de hoy la tienen a Maca. Una conquista inabarcable como el cielo.

Luty Gargini
En Twitter @lakolombina

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