LO QUE SE VIENE PARA EL FÚTBOL FEMENINO

El cierre de un Mundial histórico y una historia que recién comienza

25 de junio de 2019 - 12:28 hs  |  Luty Gargini

La Copa del Mundo Francia 2019 será un antes y un después para las futbolistas argentinas. Visibilizadas a partir de sus reclamos por mejores condiciones y la profesionalización del fútbol femenino y afianzadas por su actuación en los tres partidos que disputaron en la fase de grupos, sentaron las bases de un recorrido deportivo y cultural que apenas está empezando. ¿Qué falta y qué hay que esperar a partir de ahora?
El empate histórico con Japón en Francia 2019, con el que Argentina consigue su primer punto en mundiales, da el puntapié inicial. Las gambetas de Estefanía Banini llaman la atención y dirigen las miradas hacia un equipo cuyo camino a esta Copa no comenzó el primero de junio en el Aeropuerto de Ezeiza. La pelota está rodando hace rato.

Vayámonos hasta el 21 de agosto de 1971. Estamos en el Estadio Azteca y nuestras Pioneras acaban de ganarle a Inglaterra por 4-1. Las tribunas llenas cantan por ellas y nosotros también. Festejamos y pegamos la vuelta hasta el 14 de junio de 2019 en el Stade Océane. Otra vez los mismos equipos, otra vez tribunas repletas, otra vez la historia con ganas de ser escrita. Y un penal que abre esa puerta para hacernos mirar el pasado una vez más.


La Selección Argentina conocida como "Las Pioneras" en el Mundial México 1971

Vanina Correa sabe de resiliencia. Del 11 a 0 contra Alemania en 2007, de su retiro y su vuelta al arco de la Selección, del fútbol amateur de Rosario y el trabajo en la Municipalidad, a este pitazo que suena tanto a sentencia como a gran oportunidad. Se tira hacia el palo izquierdo y con su manotazo salvador hace que una atajada se grite como un gol. La historia, suya y de todos, se tuerce un poco. Y la pelota sigue rodando.

Pese a la caída 1-0 con las inglesas, la chance de pasar por primera vez a octavos de final en una Copa del Mundo es realmente palpable. No es fácil, claro, pero nada impide visualizarlo. Argentina se enfrenta a Escocia e intenta mostrar algo distinto a lo de los dos partidos anteriores, porque distinto es lo que quiere conseguir. Y en esa búsqueda tozuda y desesperada algo se le pierde. Le hacen uno, dos, tres goles y muchos de los que siguen el partido por televisión ya ensayan la despedida. Pero las jugadoras, como buenas actrices protagonistas, están más presentes que nunca.


Francia 2019. Vanina Correa ataja el penal pateado por la inglesa Nikita Parris.

Se retira de la cancha la capitana y estrella Estefanía Banini y la reemplaza Milagros Menéndez, delantera de UAI Urquiza. Sale la flamante campeona de Europa, Soledad Jaimes, y entra Dalila Ippolito, una adolescente de 17 años que juega en River Plate. Afuera las profesionales, adentro las que nunca cobraron un sueldo por jugar al fútbol. El mismo sueño encarnado en realidades distintas. Ippolito hace honor a su desfachatez, juega igual que en el potrero y asiste de manera perfecta a Menéndez que convierte en realidad lo que soñó el día anterior al partido: hacer un gol en este Mundial.

La lógica sigue peleándose con la historia y Florencia Bonsegundo, que está jugando un partido impecable, patea desde afuera del área y la entierra en el arco escocés. El tiempo sigue corriendo pero pareciera que las que deciden cuándo se va a terminar este capítulo son las jugadoras.

Francia 2019. Mariana Larroquette lucha en el área con la defensora escocesa Nicola Docherty.

Sale Vanesa Santana, mediocampista del EDF Logroño de España, y entra Miriam Mayorga de El Furgón de Villa Lynch. Otra amateur por una profesional. Y de golpe otro penal que se vuelve oportunidad. Bonsegundo tiene nuevamente la responsabilidad en sus botines, pero esta vez no acierta. Un error de la arquera detectado por el VAR le da otra chance y ahí sí, un grito de gol que es un grito de corazón, un empate con sabor a victoria histórica.

Argentina no le gana a Escocia, pero sus jugadoras no tienen nada que reprocharse: dieron todo lo que tenían, al máximo. Las chances de clasificación quedan libradas a los resultados de otros equipos, que finalmente no acompañan. Y aunque el Mundial se termina para esta Selección, la cancha se inclina y mantiene la pelota en movimiento. Nuevos desafíos se presentan.

La experimentada Belén Potassa se irá del país para jugar en el Albacete de España y Gabriela Chávez volverá a River para intentar clasificar a la próxima Libertadores. Ruth Bravo será parte del poderoso equipo que armará el Real Madrid para jugar por primera vez el campeonato femenino de su país y Eliana Stábile regresará a Boca para tratar de que esta vez el campeonato no se le escape. Soledad Jaimes volará a Francia en busca de otra Champions League con Lyon y Lorena Benítez retomará los entrenamientos mientras trabaja en el Mercado Central. Estefanía Banini seguirá brillando en el Levante y Gabriela Gartón retornará a San Luis a entrenar con un equipo de varones... La lista de historias y contrastes es tan extensa y contundente como la garra de esta selección histórica.


Francia 2019. El once inicial de Argentina contra Escocia por el Grupo D. (Jaimes, Correa, Santana, Cometti, Stábile, Benítez, Barroso, Bonsegundo, Banini (C), Bravo, Larroquette).

Al fútbol femenino de Argentina lo rodean varios cambios. En agosto comenzará el primer torneo de Primera A con jugadoras asalariadas y se estrenará una segunda categoría de Ascenso, la Primera C. Se esperan, mientras, las noticias sobre la televisación del torneo y más detalles sobre el certamen llamado "Fútbol en evolución" que anunció Claudio Tapia para buscar la federalización de la disciplina y fortalecer a los equipos del interior. Pero antes de todo eso, en menos de un mes, la Selección viajará a Lima, Perú, para competir en los Juegos Panamericanos y seguir direccionando el camino de los próximos cuatro años, hasta que el sueño de la Copa del Mundo vuelva a encenderse.

¿Y después? ¿Qué falta? Según cuentan las propias protagonistas, todavía se necesita un proyecto federal, inversión en infraestructura, formación de jugadoras desde la niñez, coberturas médicas completas y eficientes, y el aumento y ampliación del pago de sueldos para que la profesionalización alcance a la totalidad de los planteles de la máxima categoría y llegue también a la Primera B.


Claudio Tapia y Sergio Marchi firman el acuerdo de profesionalización del fútbol femenino.

La Selección argentina pasó por Francia 2019 dejando huella en todas las canchas que pisó y, tanto desde lo individual como desde la construcción colectiva, puso frente a nuestros ojos una realidad ineludible: el partido más importante para el fútbol femenino de nuestro país recién empieza. Y las jugadoras tienen lo necesario para ganarlo. Pero, así como en la Copa del Mundo dependieron de algunos resultados (que, lamentablemente, no se dieron) para meterse en octavos, ahora la pelota vuelve a estar en otros pies y en otras canchas: en las de los dirigentes, los sponsors y la hinchada.

Cuando se tiene un talento, un poder o una responsabilidad, hay dos opciones: encarar al arco y hacer la personal o jugar donde el grupo lo necesita para que se llegue de manera conjunta a cumplir un objetivo. Porque el deporte es una herramienta que ayuda a construir mejores personas y porque las jugadoras demostraron que el camino es en equipo, este tiempo demanda que se apueste por la segunda alternativa.

Luty Gargini
En Twitter: @lakolombina

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