CAMPEONA CON LOMAS DEL METRO FEMENINO DE HOCKEY

Celina Di Santo: "Fue uno de los fines de semanas más lindos que viví en mi carrera deportiva"

22 de mayo de 2020 - 10:11 hs

Una de las jugadoras de Las Leonas mas jóvenes del plantel, charló con DEPORTV por Instagram Live y recordó el campeonato que ganó con Lomas. Contó sobre su carrera, su vida, sus sueños y dos anécdotas imperdibles. 
Celina Di Santo tiene apenas 20 años, pero ya forma parte del plantel absoluto de Las Leonas. A los tres años comenzó a relacionarse con el hockey, a los ocho se acercó a Lomas, a los 16 llegó a Las Leoncitas, y se consagró campeona del Metro el año pasado, definiendo el último penal australiano que dio al equipo del Sur el título tras ocho años. Nada mal ¿no?

"Fue un fin de senana de lo más lido que viví en mi carrera deportiva, lo veníamos esperando como equipo hace un montón de tiempo y la verdad que se dio en un momento en que estábamos tan bien, tan unidas, que fue hermoso cerrar el año de esa manera", recuerda Celina. Tanto en semifinales, ante San Fernando, como en la final, ante GEBA, fue la encargada de tirar el penal que le dio el triunfo a su equipo: "Yo venía de errar en la final de la Pro League y la pase mal, porque no está bueno errar un penal,  así que quería revancha, y por suerte la tuve rápido, en semifinal y final del Metropolitano, con mi club, con la camiseta más linda del mundo y con un final feliz, así que súper contenta".
Más allá de la felicidad vivida aquel fin de semana, previo a eso, vivió un momento de mucho nerviosismo. Una situción insólita que solo le puede pasar a alguien que, como la definió Agustina Albertario: "Es la persona más colgada del mudo".

Primera anécdota: "Decí que mi familia no está cerca porque se terminaba el vivo que estamos haciendo porque me ahorcaban jajaja. En la semi contra Sanfer teníamos que llegar una hora y media antes de la semifinal a SAG Polvorines (donde se jugaba la definición del torneo). Estaba toda la familia dispersa: mi hermana salía del club con la hinchada, mi mamá me llevaba a mí y mi papá con mi hermano iban a ir más tarde. Nosotros vivimos como a dos horas de Polvorines. Bueno, guardé la funda, y salimos con mamá re "manijas", cantando, todo. Llegamos a SAG, entramos al estacionamiento y nos quieren cobrar. Mi mamá me dice: 'Tengo la billetera en el baul, ¿podés pagar vos?'. Entonce no bajo, me cruzo al asiento de atrás, abro el baul  y cuando levanto la funda para sacar la billetera, se dobla a la mitad. Empecé a los gritos 'mamá me olvidé el palo, me olvidé el palo', no sé por qué no tenía el palo dentro de la funda, nunca en mi vida saco el palo de la funda. Cuestión que me agarró un ataque, empecé a los grito 'llamá a papá' . Llamo a papá y le pregunto por donde está. 'Ya estoy por General Paz", dice, mitad de camino. 'No pa, tenés que volver a casa porque me olvidé el palo', le conté. Imaginate, mi papá me quería matar, '¡Cómo te vas a olvidar el palo!' gritaba. Se puso tensa la situación jaja. O sea, tenía que volver a mi casa, agarrar el palo y volver a salir todo en menos de una hora y media. Yo tenia que ir a la charla técnica, a la entrada en calor, y pienso: 'No le voy a decir a nadie del equipo, porque voy a confiar en que mi papá va a llegar'. Comienza la charla, la entrada en calor, el palo no llegaba, yo le mandaba mensajes a mi mamá. A todo esto todavía no la había dicho nada a las chicas. Terminamos la entrada en calor y nos empezamos a poner las cosas y teníamos que ir a la cancha. Yo sin el palo. Ahí empece a decirme: 'A alguien le tengo que decir', porque si no llega mi papá alguien me tiene que prestar un palo para jugar. ¿Cómo iba a decirles a los entrenadores que me había olvidado el palo?'. 'Valen, ¿no trajiste un palo de más?, me olvidé el palo, no digas nada todavía', le expliqué a Valentina Marcuchi.  Estábamos yendo a la cancha, yo no tienía el palo aún. Agustina Duarte estaba afuera y de pasada le dejo el celular para que sigua conectada con mi mamá para saber cuando llegaba el palo. Empezamos a entrar en calor, llegamos al banco y ahí sí empecé a preguntar asi alguien tenía un palo de más. Me dije 'Agus seguro tiene uno'.  'Agus necesito que ne des el palo de más que tengas porque me olvidé el mio', le tiré. '¿Cómo?, vos sos una boluda, cómo te vas a olvidar el palo', me retó jaja. Así que le saqué el palo nuevo que tenía. lo encintamos todos porque tenemos distintos sponsors, y entrené así. Cuando estabamos formadas para salir a la cancha, llega Agustina Duarte y me dice 'Celi tomá'. Había llegado el palo un segundo antes que comience el partido. Ahora lo cuento y me rio mucho, pero no sabés lo que sufrí. Jugar con un palo nuevo es muy incómodo, tu palo es tu palo. Sufrí mucho, jajajaja".



Con las Leoncitas consiguió la medalla dorada en los Juegos Olimpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 y recuerda ese momento como algo único: "Es difícil explicar como es vivir un Juego Olímpico, vivir en la Villa Olípica, compartir con deportistas de todo el mundo. Además estuvo buenísimo que haya sido acá para todos los deportistas porque no acopañaron de cerca la familia, los amigos y toda la gente que vino a apoyarnos, eso no se compara con niguna otra cosa".

Es estudiante de Comunicación Social, dejó atras un año de Administracion de Empresas porque el roce con los medios durante esos Juegos le hicieron descubrir su vocación, le gusta las gomitas como golosinas y el asado de papá. "Amó" Gossip Girl, y siempre la acompaña una frase que desde chica le dice mamá: "Esfuérzate por ser feliz". Le guastaría jugar en europa, sobretodo en los Paises Bajos, pero también sueña con compartir cancha con su hermanita Mili, que juega en las categorias menores de Lomas. "Es buena jugadora", destaca. 

A la espera que todo mejore y se levante la cuarentena para volver a las canchas, se despide con otra anécdota increible:

"Estabamos en segundo año de octava, y con el club fuimos a jugar unos Bonaerenses a Mar del Plata. Semifinales contra San Fernando, nosotras no teníamos arquera, ibamos ganando 1-0, un partido muy luchado. Se ve que en un momento una jugadora de ellas se escapa, nosotras sin arquera, yo la sigo y queiro sacarle la bocha con el palo, pero se me escapa y queda en el piso. En mi cabeza, en un minisegundo para pensar, miré el palo y miré a la piba y digo '¿qué hago?, si agarro el palo no llego'. Y bueno, ya fue, no se por que pensé eso, será por el alma competitiva que tengo dentro. Salí corriendo y le pateé la bocha. Nadie lo podía creer. Una nena de octava en un bonaerense, me sacaron tarjeta, penal para ellas y gol. Ale Gula era la entrenadora: '¿Qué hiciste, como se te cruzó por la cabeza hacer eso?', repetía. Qué se yo, no quería perder. No se me cruzó que iban a cobrar penal, que me iban a sacar tarjerta, un papelón".

Esa y mil anécdotas mas tiene Celina Di Santo, que con 20 años ya vivió muchísimas cosas lindas en el deporte y aun le queda tantísima carrera por delante.  

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